Un trabajador de Tokio robó datos de 1.300 tarjetas de crédito… ¡de memoria!

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Si buscas la extravagancia del mes, ya la has encontrado. Un cajero que trabajaba a media jornada en Tokio robó información de tarjetas de crédito de 1.300 clientes empleando únicamente su cerebro para memorizar la información.

El pasado jueves un hombre de 34 años llamado Yusuke Taniguchi fue arrestado cuando la policía japonesa descubrió que usó información robada para comprar bolsas por un valor estimado de 2.600 dólares en marzo. Para ello empleó datos robados de 1.300 tarjetas de crédito que había memorizado con tan solo la ayuda inestimable de su memoria fotográfica.

Los servicios policiales revelaron que retuvo la información de la tarjeta de crédito del cliente en el corto tiempo que estos compraron sus productos, según SoraNews24. Taniguchi recordó cada detalle hasta que pudo escribir la información, que luego usaría para realizar compras online.

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La mal llamada memoria fotográfica es en realidad denominada por la ciencia como memoria eidética, la habilidad de recordar imágenes con niveles de detalle muy precisos,​ sin necesidad de usar mnemotecnia. Se presenta en un reducido grupo de niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años y generalmente, no se encuentra en adultos.

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La mayoría de las personas confunden tener una memoria eidética con una memoria fotográfica, pero los científicos que estudian la memoria trazan una línea dura entre los dos, dijo. Una persona con memoria eidética puede recordar una imagen con gran detalle después de verla una vez, con la capacidad de recordar la imagen hasta cuatro minutos. Pero la imagen eidética no es idéntica a pesar de que tiene muchas similitudes perceptivas.

Según Jennifer Coane, profesora asociada de psicología en el Colby College de Maine, recordar el mundo con detalles tan vívidos dificultaría la operación en la vida diaria. “Nunca podrías borrar nada de tu mente, porque todo se acumularía”, dijo, apuntando a una investigación que muestra cómo olvidar la información puede ser útil para el aprendizaje.

La policía no ha revelado cuánto tiempo invirtió Taniguchi en supuestamente ver, recordar y anotar la información de crédito en su cuaderno. Coane dijo que es probable que el supuesto ladrón se haya entrenado para aprender secuencias de números con un alto grado de precisión, dada la poca memoria fotográfica y eidética. Los antiguos griegos y otros utilizaron un método llamado loci, que implica asociar contenido para ser recordado con ciertos lugares.

Fuente | Washington Post



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